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Andes 1936 (fragmento)
De SUMA (1938)
También incluido en el libro Constelación, Antología general, Editorial Stilcograf, Buenos Aires, 1959. Reeditado por Editorial Sarquís, Catamarca, 2006
1
¡Olor de piedra, miradas de piedra, silencio de piedra,
emboscada de piedra!
Lo enorme nos comprime las costillas,
no puede respirar por nuestras narices.
Como galopes al borde de un barranco
los relojes se han parado en seco.
Se está bajo las edades como una tortuga bajo las imbricaduras de su concha.
La inmovilidad nos pesa más que una joroba.
Queremos ver, oír, saber,
pero nuestros sentidos son muñones de ala.
Los antípodas de lo humano están aquí.
2
Las montañas tienen por pedestal el abismo.
Soberanamente se encabritan relinchando en las cumbres.
Con el precipicio y la avalancha, sus dos largos brazos,
defienden su misterio;
lo arropan con nubes primordiales color de nebulosa.
Sus sendas son más difíciles que las de un bosque nocturno o un alma.
El rayo puede gastar inútilmente su hacha
en el bosque impracticable
mientras las cavernas se tapan los oídos.
Las montañas son más inhabitables que el corazón de los déspotas.
El ser está durmiendo bajo ellas su letargo de invierno.
tomado de La bodega de diablo
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